miércoles, 30 de agosto de 2023

SEPTIEMBRE

 


Ya asoma el aroma de septiembre ¡Qué ganas! En unos días recuperamos el ritmo lento de este lugar que habitamos, elegido por unos, y de herencia para otros. Poco a poco, vuelven a sus ciudades los veraneantes, me alegro de que hayan disfrutado del lugar que nosotros elegimos para vivir, rompiendo la costumbre de pisar asfalto seco, de tenerlo todo menos aire y silencio.

Me apremia la necesidad de que se alejen los que, para dejar constancia de su visita, desatienden los carteles que indican que se trata de un lugar protegido. Ascienden a las dunas, pisotean zonas de cría, con el fin de hacer fotos que plasmen su estupidez y falta de conciencia. Total, qué importancia tiene un chorlitejo patinegro.

Pronto pasearemos por la playa recogiendo lo que olvidaron, envases vacíos de una merienda al sol, bolsas que el levante arrastra sin que logremos alcanzarlas antes de que se hundan en el mar confundiendo y dañando a los habitantes marinos. A nosotros también nos dañan, aunque preferimos ignorarlo.

Mientras la carretera se llena el ánimo se sosiega. No nos llamemos a engaño, todavía queda verano y gente para disfrutarlo. Gente consciente que cuida el entorno, el lugar que durante unas horas se convierte en su sala de estar, ataviado con sombrillas, toallas, mesas y neveras, que no falte de nada.

Con ánimo de descubridores, algunos describen en sus redes sociales, con más imagen que palabra, lugares que señalan como playas tranquilas, solitarias, divulgando lo que creen especial porque ellos lo han pisado. ¡Que ignorante puede ser el ego!

Después al chiringo de moda que hay que alimentar el prestigio con el “Yo he estado aquí”.

lunes, 17 de julio de 2023

Buenas conversaciones, buenas decisiones

 

Sigman señala en ‘El poder de las palabras’ como a través de la conversación podemos identificar sesgos, errores y prioridades que de otro modo quedan ocultos para nosotros mismos. Describe diversos estudios enfocados en la importancia de las buenas conversaciones y su efecto en la toma de decisiones, para acertar o errar. ¡Qué interesante sería más conversación y menos debate en el escenario político que nos encontramos!

El uso de la palabra, de la buena conversación, se adquiere.  También mi amiga Sol Miralles resalta esto en ‘La palabra es fuerza y poder’. Es algo que afortunadamente podemos desarrollar e incorporar. Es básico en el trabajo de la psicoterapia, la explicación de Sigman contribuye a explicar por qué funciona.

No voy a reproducir aquí sus textos, recomiendo su lectura, aunque sí quiero sugerir una profunda reflexión acerca de como decidimos aspectos importantes de nuestra vida, desde lo más banal a lo más relevante.  Ya sea el banco en el que vamos a depositar nuestro dinero, la profesión que desarrollaremos o la elección de una pareja.  Son muchas las decisiones que tomamos a lo largo de un día, de nuestra vida.  Algunas de ellas las hicimos temprana o precipitadamente.  Por ejemplo, decidir los estudios sin saber ni quien soy.  O comenzar una relación en pleno chute de euforia.

Esta semana estamos llamados al privilegio de votar por el hecho de vivir en un país democrático.  Insisto en la palabra, privilegio, sabiendo que mi generación comenzamos apenas veinteañeros a incorporar en nuestras vidas esta nueva decisión. ¡Qué lejos parece ya!

Sin embargo, conviene recordar la importancia que tiene.  Es necesario educar la conciencia de ciudadanía participativa en lo que nos compete, profundamente, a todas las personas que habitamos un país democrático. Esto no ha sido gratis. Ha conllevado esfuerzo y dedicación, sacrificios y pérdidas y por supuesto grandes beneficios.  La recompensa es esta, participar.  La democracia es una planta que hay que cuidar cada día, regarla, equilibrar sus necesidades y eliminar las malas hierbas, que contaminan dando apariencia falsa de algo saludable cuando la esencia es un matojo viejo que reseca y no deja crecer ni desarrollar nada nuevo, sólo calienta el terreno para avivar la posibilidad del incendio.

Participar con conocimiento. Creo necesario informarnos y formarnos, al menos, plantearnos cuestiones básicas que constituyen la base de cualquier decisión tomada con un proceso previo de razonamiento y análisis.

Sugiero algunas derivadas de mi experiencia académica en el ámbito de la orientación profesional:

  • Información diversa, candidatos, propuestas concretas, hechos, consecuencias.
  • Cuestiona lo que sabes y busca respuestas. Por ejemplo,

¿Sé para qué sirven los impuestos?

  • Mantén conversaciones en pequeños grupos, como asegura Sigman, es efectivo para discernir, clarificar.  Escuchar a otros activamente sin descalificar, recogiendo y expresando propuestas, nos permite procesar, reflexionar, decidir con conocimiento.
  • Dedica un tiempo a escribir los argumentos que justifican tu decisión. Escribir permite un diálogo interior saludable y necesario que favorece la clarificación, activa la racionalidad de lo que proceso.

Participa, por ti, por los que lo hicieron posible, por los que no pueden, por los que serán ciudadanos de este país democrático.


jueves, 29 de junio de 2023

Y no se me ocurre nada...


 

Pienso en ponerme a escribir y por primera vez no se me ocurre nada. Creo que estoy abrumada por las circunstancias. Observo a mi alrededor. Hay tanto movimiento que creo que mi cerebro ha optado por replegarse.

Me abruma el calor, intenso estos días, aunque tengo la suerte de vivir en una casa con una especie de microclima protector.

Me abruma el ruido político, no quiero vivir en la ignorancia y eso tiene un precio. Los intercambios agresivos, las descalificaciones, los ataques desde actitudes beligerantes que ascienden constantemente.

No me gusta, no me aporta nada ni contribuye en la dirección de mi voto que considero consciente e informado.

Por otro lado, mirando el panorama de la guerra de Ucrania, y otras ignoradas, me siento afligida, asustada por las largas y afiladas garras de la violencia que promueve la codicia personal de unos, nunca el interés general de los habitantes de un pueblo, de una ciudad, de un país.

Busco entre mis congéneres y procuro desarrollarlas en mí, actitudes de cooperación que contribuyan al cuidado y la concordia, atisbos de humanidad que sostengan la motivación y la ilusión adormecida bajo tanto hecho dramático.

La banalidad de un capricho hundido es capaz de robar portada al desastre humanitario de quien viaja en condiciones inconcebibles por necesidad de supervivencia.

El morbo es más atractivo que la dramática realidad de la gente corriente.

Admito que soy de costumbres sencillas. Un paseo, un libro, o compartir ratos con quien quiero, un viaje de vez en cuando, suponen la esencia de mi vida aparte de las obligaciones que también son elegidas.

Mis mejores deseos para este intenso verano que no ha hecho más que comenzar.

viernes, 28 de abril de 2023

Leer


Ese martes por la mañana Elsa decidió coger el libro de la estantería. Era un día como otro cualquiera, lo único diferente es que en vez de estar en la escuela estaba en casa con un proceso febril. Tal vez esto la impulsó a coger, por fin, el libro y comenzar a leer. Se trataba de un libro olvidado que sólo servía, al parecer, de adorno, porque no recordaba haber visto a nadie de su familia con él en las manos en actitud lectora. No es que no se leyera en esa casa, pero ese libro permanecía allí apartado.

Reposaba en una estantería oscura, a la que a veces ella misma quitaba el polvo sin mucho afán. Era frecuente que Elsa posara su mirada en el libro y durante un rato indefinido, dialogara interiormente acerca del mismo. Sin embargo, ya fuera por costumbre, temor a ser regañada y la vergüenza de pedir algo que parecía intocable, la habían llevado a una actitud de retraimiento que no había inhibido su interés, por el contrario, se estaba convirtiendo en un anhelo obsesivo. De modo que ese día, sola en casa se atrevió a cumplir su deseo, cogió el libro y lo abrió precipitadamente por una página cualquiera.

¡No digas de ningún sentimiento que es pequeño, ni indigno! Cada uno es bueno, muy bueno, también el odio, la envidia, los celos y la crueldad. No vivimos de otra cosa que, de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos contra el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos. (p175) Lecturas para minutos (Herman Hesse, 1971)

No entendía nada, la envidia, el odio, la crueldad, los celos son buenos dice el escritor. Como si quemara soltó el libro que cayó lentamente desplegando sus hojas y aterrizando en el suelo desparramado, hacia abajo.

Con reparo lo recogió y le dio la vuelta, probó suerte de nuevo:

El aforismo es algo así como una piedra preciosa, que adquiere más valor por su rareza y sólo causa placer en pequeñas dosis. Hermann Hesse

Sólo aparecía escrita esta frase y este nombre en la página que el azar le mostró.

Se quedó pensando, esta vez empeñada en entender esas palabras que tenían, suponía, un significado importante, aunque ella era incapaz de descifrarlo, le vino a la cabeza la imagen de un bombón de licor de los que si tía traía en sus visitas. Le faltaba conocimiento no ideas. Cogió el diccionario y buscó concentrada la palabra desconcertante.

Frase o sentencia breve y doctrinal que se propone como regla en alguna ciencia o arte.

"Los aforismos de Hipócrates"

Ejemplo de aforismo: Los sabios buscan la sabiduría; los necios creen haberla encontrado.

Nada se olvida más despacio que una ofensa y nada más rápido que un favor (M.L.K.)

A medida que comprendía su sonrisa se agrandaba. Decidió probar:

Nada es más dulce que un bombón encontrado. (Elsa Rodriguez, 2023)

Sí, me gusta, se dijo.

Continuó por un rato jugando con las palabras, recogiendo ideas al azar para componer aforismos propios. Un nuevo juego improvisado que alimentaba su curiosidad por las palabras, por las infinitas combinaciones que podía realizar transformándolas en historias. Descubrió una fuente inagotable de posibilidades para su ávida curiosidad puesta ahora al servicio de las palabras.

No habría a partir de ahora espacio para la desidia, el aburrimiento era sólo una palabra hueca que no formaba parte de su universo personal. Daba igual el libro que cayera en sus manos, todos poseían la característica que a ella le fascinaba. Esa peculiar combinación de palabras, que, elegidas por alguien, formaban un conjunto de significados que tendría que descubrir. Intenciones ocultas que alentaban su imaginación, agitando, incluso, el latido de su corazón.


martes, 7 de marzo de 2023

8 de marzo, 9 de abril, 10 de mayo...


 

…Y ahora tengo que verla por ahí, tomando café con bollos y gastándose mi dinero con otro…Lo que pasa es que se les ha dado demasiado poder.

Eso es, tanto poder, tanto empoderamiento para ellas, ese es el problema.

Ahora con el rollo psicológico ellas tienen todo el poder.

Esta conversación, oída casualmente mientras caminaba habla por sí misma. Tres hombres con una edad aproximada de 65 años exponían su parecer ante la situación que uno de ellos les planteaba. Según me alejaba, oía sus voces subiendo de tono. Reconozco que me dieron ganas de sentarme al lado y escuchar el avance de sus despropósitos.  No lo hice. Continué paseando, pensando en que es inevitable, existe un porcentaje de la población que, en este aspecto, el de la asimilación de la igualdad, puede considerarse una generación perdida.

Me refiero a generación perdida en lo referente a la posibilidad de mover sus propias rigideces, lo que siempre han pensado, lo que aprendieron y han mantenido como verdades absolutas. En cualquier aspecto, aunque ahora, hoy, hablemos de esto. ¡Qué peligroso es no cuestionar lo aprendido! Tomar como verdades absolutas posiciones rígidas sin posibilidad de reflexión más allá de las propias necesidades.

Sin embargo, lo que más me preocupa son las generaciones actuales de adolescentes y jóvenes que manifiestan abiertamente actitudes machistas. Los datos alertan: El último informe del Instituto Nacional de Estadística acerca de violencia de género y violencia doméstica, arroja unos resultados escalofriantes: el número de víctimas y denunciados en la adolescencia ha aumentado en 2021 respecto a 2020, un 70,8%. Un 28,6 de aumento en el número de víctimas. La Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) ha atendido más de 18.500 casos de violencia de género con víctimas menores desde 2009 y señala que en este tiempo la atención se ha multiplicado por 10. Un alto porcentaje de las llamadas que hicieron a este número, 46,9%, las personas atendidas no tenían conciencia de estar sufriendo violencia de género.

¿Son estas actitudes transmitidas generacionalmente por ese porcentaje de población que las sostiene?

Me pregunto qué pasa en los colegios, en las familias, o acaso ahora educan las redes sociales y no hay opción compensatoria ante su poder. Calan en lo más hondo abduciendo con las propuestas, algoritmos y demás instrumentos al servicio de la manipulación. ¿Acaso interesa que persista? ¿Está de moda manifestar posiciones de poder, de sometimiento? Poses, canciones, palabras soeces…otorgan una sensación de falso empoderamiento encubriendo una autoestima frágil que se deja arrastrar por cualquiera hacia relaciones que avanzan hacia el maltrato. Sutil o bronco requiere precisarse, conocerse, eliminarse.

martes, 14 de febrero de 2023

Amor: del arrebato al sentimiento

 

 

Estar enamorado es uno de los estados más impactantes que experimentamos. La intensidad en la que nos sumerge puede ser de tal calibre que arrebate nuestra capacidad de concentración, de pensar en otra cosa que no sea el objeto de enamoramiento. El enamoramiento secuestra nuestro aparato psíquico y es claramente físico, hormonas alborotadas, hormigueos corporales, esas famosas mariposas que sobrevuelan aliadas con la imaginación puesta al servicio de este estado distraído.

Es bonito enamorarse, especialmente si es un estado compartido, aunque claro está, no siempre es así. De cualquier modo, enamorarse es una cualidad de cada individuo, nos viene de serie como especie.

Como decía, es un estado y como tal, temporal, albergando un proceso emocional, cognitivo y relacional. Se inicia, tiene un recorrido y después desemboca en dos opciones básicas: Diluirse y terminar, o bien transformarse gracias a la elaboración de sentimientos duraderos y de apego estable, es decir, la transformación posible y no siempre alcanzable del enamoramiento en amor.

Amor, ¡Qué gran palabra! Detengámonos unos instantes en ella. Es un gran tema que podemos contemplar desde ámbitos de conocimientos diversos, la filosofía, la teología, la sociología, la psicología. Actualmente desde la neurociencia. Interesante desde cualquiera de estos campos en los que podemos encontrar grandes textos y muchos otros de divulgación superficial.

En este caso, me remito a Fromm y su clásico ‘El arte de amar’ que, aunque en algunos aspectos revisable, especialmente en lo referente a los roles de género, a los que les atribuye cualidades diferenciales que ahora no son admisibles, fuerza al hombre, cuidado a la mujer, su contribución al estudio del sentimiento de amor desde una perspectiva sociopsicológica sigue siendo, desde mi punto de vista altamente recomendable.

Es frecuente que lo relea y me suscite reflexiones asociadas al panorama relacional actual.  El amor erótico, quizás la forma más engañosa que existe, afirma Fromm, es frecuente que se confunda con enamorarse.  El comienzo súbito de una posible relación tira abajo las barreras que existían entre dos desconocidos, sigue el autor, promoviendo una repentina intimidad de corta duración. Una vez que el desconocido ya es íntimamente conocido, ya no hay más barreras que derribar, ningún súbito acercamiento que lograr.

De otro modo, si la experiencia del otro es más profunda, se podría experimentar la infinitud de su personalidad y la posibilidad de salvar barreras podría renovarse a diario, por no tratarse de una exploración superficial y rápida que se agota.

Se agota y vuelta a buscar el gran amor.

La profundidad requiere tiempo, ritmo lento para ajustar el paso, para degustar la melodía del sentimiento, aunque el principio sea intenso, con la necesaria atracción como vía de acceso, el amor, tiene el atractivo del matiz.

Sea cual sea la experiencia amorosa de cada uno, conviene revisar la propia historia, indagar en el sentimiento de amor desde esa posibilidad a la que alude Fromm de aprender a amar, que como cualquier arte que se aprende, se practica y se hace sublime cuando se pone conocimiento profundo en el mismo.


lunes, 30 de enero de 2023

Demasiadas colas, demasiada soledad

 


 

 

Tal vez has notado que en algunos lugares hay colas muy largas de personas esperando con propósitos diversos.

Colas para tomar chocolate con churros en el centro de Madrid en cafeterías de renombre cuando a pocos metros se encuentran otras similares sin necesidad de esperar.

Colas para comprar la suerte en establecimientos en los que la historia de la superstición asegura que es allí donde se halla.

Colas para comprar el último artículo de una marca porque lo importante es obtenerlo ese primer día, no vaya a agotarse y ya la vida no sea lo mismo.

Cientos, miles de personas vagan ausentes por las calles grabando luces, esperando en fila para posar e inmediatamente ver su imagen colgada en la red de moda, para que otros lo vean, ese es el supuesto gozo.

Demasiada gente en el mismo sitio. Riadas de gente, embudos humanos. En otros lugares, conocidos como la España vacía no hay colas, sólo la naturaleza permanece y las casas de los pueblos que fueron lugares habitados, ahora yacen en silencio ajenos al ruido, a las colas, al bullicio que nos magnetiza inoculando apariencia de sentido a la vida que hemos construido.

Compras compulsivas que anestesian las carencias, imágenes efímeras para obtener reconocimiento inmediato. La vida en una pose que aparenta éxito, belleza, estar presente para otros, contar.

Después, en soledad, en la oscuridad de la habitación, una muchacha, apenas una niña, llora porque no llega al canon de perfección propuesto por la influencer que sigue en la red de moda, que siguen sus amigas de cuya evaluación sale suspensa, tal vez esa cadera demasiado ancha, ese pelo no está en su sitio o no tiene suficiente ropa de tendencia, o tal vez sí, pero nunca es suficiente. Siempre hay algo más inalcanzable para ella. Nadie se da cuenta, están mirando la última foto mientras comen.

Dedicado a la escucha activa*

Escucha activa: Habilidad comunicativa para procesar con atención el mensaje de otro a través de sus palabras, gestos, miradas, silencios. Se relaciona con la empatía, la capacidad de sintonizar con las emociones ajenas.